¿Cuál es el proyecto político de Semilla? ¿Se trata de reencauzar la institucionalidad del Estado y librarse de las mafias? La movilización política de octubre de 2023, encabezada por los pueblos indígenas y secundada por distintos sectores sociales e internacionales, lo quería así. La movilización fue al mismo tiempo apoyo a los resultados electorales como oposición contra las mafias representadas del MP, de la CC y del Organismo Judicial. Fundamentalmente, contra lo que se ha llamado el pacto de corruptos.
En otro tipo de democracia, con otro tipo de institucionalidad, la alternancia de gobierno permitiría la realización de un proyecto político razonablemente distinto al que nos ha llevado a la situación actual
En otro tipo de democracia, con otro tipo de institucionalidad, la alternancia de gobierno permitiría la realización de un proyecto político razonablemente distinto al que nos ha llevado a la situación actual. Sin embargo, las condiciones son tales que no existe un Estado de derecho. Porque esto significa aplicación de las leyes para todas las personas de manera justa y equitativa. Pero las personas encargadas de aplicar las leyes en el sistema de justicia, como Consuelo Porras y los magistrados de la Corte de Constitucionalidad, entre otros, no aplican las leyes de manera general, justa ni objetiva. Las utilizan y las retuercen.
Junto con otros actores (políticos y empresarios) intentaron dar un golpe de Estado, destruir los resultados electorales, continuar con sus privilegios durante 2023. Ahora, retuercen las leyes, utilizan los mecanismos que tienen a su disposición para continuar adelante con sus intereses mafiosos.
Lo que quiero plantear, y conozco lo delicado del tema, es que Semilla no puede ganarle a estos adversarios en un plano estrictamente legal, porque allí tiene las de perder. Y es posible que no venza a sus adversarios. ¿Entonces qué queda? Una solución política. ¿Incluye el uso de fuerza limitada? Creo que sí.
Si se atiene a las reglas de juego, Semilla puede perder la oportunidad de cambiar la situación institucional, porque las instituciones de control no le permiten aplicar las leyes de manera justa e imparcial. Perderá tiempo y recursos si sigue en esa dirección. Sus oponentes no juegan limpio. Si trata de seguir esas reglas del juego lo más seguro es que va a enfangarse y, a la larga, perderá apoyo político y el propio gobierno.
¿Qué implica esto? Implica asumir ciertos costos. Si gana, podrá gobernar y sentar las bases de un juego justo. Si pierde, seguro que lo van a juzgar y muchos de sus cuadros sufrirán la venganza en forma de encierro o exilio. Si pierde, pierde el país, pierde la institucionalidad, pierde la sociedad. Se desperdicia la oportunidad de un proyecto político que permita sentar las bases para una acción política eficaz. En política, el tema crucial es el éxito.
Considero que Semilla tiene todavía suficiente apoyo político y puede utilizar instituciones clave, la simpatía de sectores sociales y cierta posibilidad de neutralidad de la comunidad internacional si opera de forma precisa y limitada, pero contundente. ¿Es riesgoso? Sí. Pero a la larga, este juego institucional que no encuentra un camino legal es igualmente riesgoso, pero en cámara lenta.
Para abrir el debate.









