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La justicia, del otro lado

Hablo de la necesidad de explicarnos por qué, dentro de un proceso legal donde se habla de derechos y reconciliación, da soberanamente igual hacerles repetir a las víctimas la experiencia de revivir testimonios de un horror inusitado en la historia de la humanidad.
Tipo de Nota: 
Opinión

La justicia, del otro lado

24 de Mayo de 2013
Tiempo aproximado de lectura: 4 mins

Redes-lateral

La justicia pegó un súbito brinquito hacia el “otro lado”. A ese lado donde el Estado no existe. A ese espacio donde la democracia y sus leyes son una ficción muy lejana, porque no fueron hechas para quienes lo habitan. En ese lado del país, el orden y el control del gobierno no se basan en leyes sino en fuerza. Se basa en esa violencia que es legítima porque el Estado tiene sus “buenas” razones: nos cuida y protege del mal. De los comunistas antidemocráticos antes y de los terroristas antidesarrollistas hoy.

En ese espacio el derecho no funciona, no se activa, es letra muerta. Los seres ahí no tienen existencia ni historia propia. Es gente que, en el hito más utópico de justicia al que pueda aspirar, debe acudir a un tribunal –de rituales y modillos peculiares, y probablemente incomprensibles porque no todo en la vida puede traducirse con un par de audífonos– para que le escuche y confirme ante el mundo, después de 30 años, que su testimonio está hecho de palabras de verdad, ...

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