El sujeto tácito es como un manto de invisibilidad; esconde a los responsables de carne y hueso de las muchas aberraciones, corrupciones, evasiones e insuficiencias que plagan a diario el funcionamiento de las instituciones públicas, la ejecución del presupuesto de la nación y las acciones del Organismo Legislativo y del Judicial también.
¿Cuántas veces no hemos escuchado?: "se" perdió el expediente; "se" masacró la comunidad; "se" sobrevaloró una obra; "se" disparó la pistola; "se" perdieron Q.80 millones; "se" enmendó un decreto legislativo (con firmas ilegibles que "se" pusieron... ¿solas?) Pareciera que con el "se" basta, hasta suple como explicación.
Recientemente le pasó al Banco de Guatemala. A decir del Ministerio de Finanzas (Minfin), en el Congreso "se" eliminó el rubro de presupuesto donde estaban programados los Q.1,017 millones que habrían de cubrir las pérdidas operacionales en que incurrió durante el 2012.
Si la versión del Minfin es correcta, ¿quién eliminó la partida?; no es posible que un expediente del Organismo Legislativo no sea trazable hasta cada uno de los individuos que lo manipularon. Los individuos, además, forman parte de una institucionalidad mayor, que tiene procesos y procedimientos. La encarna la Comisión de Finanzas: se sabe quién la preside, quién redacta el acta y la circula para firma, cómo se traslada al pleno, etc.
Está también la Junta Directiva, las cadenas de mando incluyen siempre a las autoridades superiores. A fin de cuentas, se les elige o nombra para algo más que ganar más dinero y gozar más privilegios que los otros funcionarios; tienen responsabilidad sobre lo que ocurre o deja de ocurrir en las instancias y procesos bajo su competencia.
Finalmente, está la institucionalidad mayor del Congreso, el pleno, que ha sido capaz de aprobar un presupuesto que ni siquiera conoció. "Se" aprobó en el pleno, fue la noticia. En este caso, el sujeto tácito se dio en plural y con total impunidad.
¿Por qué el Minfin no ubica la partida presupuestaria específica a la que "se" trasladaron esos recursos? Si el monto total del presupuesto de la nación no fue alterado, los Q.1,017 millones habrán de reflejarse en otra partida: ¿en el presupuesto de algún ministerio?, ¿en el Listado Geográfico de Obras? Minfin tiene las capacidades técnicas y los sistemas informáticos para examinar minuciosamente el presupuesto aprobado, y compararlo con el que presentó. Puede revisar y comparar los montos en cada uno de los programas, grupos y renglones de gasto, y llegar así hasta el lugar preciso donde "se" alojó al preciado tesoro.
Y si lo que pasó es que Minfin no presupuestó ese rubro, ¿quién tomó esa decisión? No es un asunto menor que un técnico se anime a definir. Si fue un error involuntario, debe asumirse. Nadie es infalible. Pero si es omisión intencional, que refleja un viraje en la política pública que ha prevalecido a la fecha, que la expliquen. Una decisión de esta envergadura es un asunto institucional, no una decisión personal de un funcionario, ni siquiera de un ministerio. Debió ser discutida extensamente en el Gabinete –y con el propio BANGUAT– y aprobada mucho antes de presentar el presupuesto al Congreso.
La cosa no se resuelve con conseguirle al BANGUAT el dinero por otro lado (deuda) y que no se hable más del asunto. Ponerle rostro al sujeto tácito es el principio del fin de la impunidad en el sector público; esclarecer ante la ciudadanía cómo los sujetos –y las cadenas de sujetos– operan para generar la impunidad en la gestión pública es la base para construir una más sólida institucionalidad.
En este caso, me parece que le toca al Minfin comenzar a corregir la sintaxis.
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