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Adiós, Consuelo

El cambio de Fiscal General no resolverá por sí solo la violencia estructural del Estado, pero puede abrir una grieta: detener la criminalización, revisar casos fabricados y avanzar hacia una libertad que no sea parcial ni condicionada
Tipo de Nota: 
Opinión

Adiós, Consuelo

07 de Enero de 2026
Palabras clave

Escribo este texto como mujer maya, defensora de derechos humanos y como una de las muchas personas criminalizadas por un sistema de justicia que dejó de servir al pueblo. Llevo cuatro años en arresto domiciliario. Cuatro años de una libertad incompleta, vigilada y condicionada, en los que el Estado ha decidido administrar mi cuerpo, mi tiempo y mi vida sin sentencia, sin verdad y sin justicia.

El 2026 abre una coyuntura que no admite ingenuidad ni silencio. La elección de la próxima Fiscal General y Jefa del Ministerio Público no es un trámite administrativo, sino el cierre obligado de un período de persecución institucional que tuvo un rostro claro: el de María Consuelo Porras Argueta. ...

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