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Al pueblo de Xenacoj y su sacerdote Walter Santizo

En 48 horas, se realizó una colecta de firmas y apoyo de los diferentes grupos del pueblo para solicitar una audiencia y solicitud de prórroga para que el padre Walter continuara acompañando a su pueblo en este camino de la fe y solidaridad. Lamentablemente, la audiencia no fue concedida a los líderes del pueblo, y la solicitud fue respondida con una escueta negativa, sin mayor explicación. No se escuchó la voz del pueblo, que en este caso no fue la voz de Dios.
Tipo de Nota: 
Opinión

Al pueblo de Xenacoj y su sacerdote Walter Santizo

21 de Febrero de 2025
Palabras clave

Santo Domingo Xenacoj es un bello pueblo situado a 43 kilómetros de la Ciudad de Guatemala, rodeado de verdes cerros que albergan a cientos de especies de aves endémicas, como los carpinteros, y otras migratorias, como las periquitas, que llegan en nubes junto a los vientos de noviembre y parten en los primeros días de febrero. Según textos históricos, especialmente el de mi buen amigo Carlos Gallina, los habitantes de estos territorios no se rindieron ante la crueldad del invasor español. Fue así como, en una sola noche de 1580, se constituyó como pueblo alrededor de un improvisado templo, como estrategia para no entregar las tierras al encomendero.

A la fecha, el pueblo de Xenacoj es un lugar pacífico, respetuoso de sus tradiciones y con una solidaridad activa. Especialmente, aquella que emana de los grupos organizados como parte de la pastoral social de la parroquia que durante cuatro años el padre Walter Santizo guio practicando lo que demanda el Sínodo ...

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