Estos instrumentos legales de colonización forman parte del derecho internacional en sus inicios. Un derecho al que hemos estado sometidos en nombre de la democracia liberal y que hoy ha dejado de ser funcional a la dominación; de ahí que, en el caso del presidente Trump, el mentado derecho internacional haya sido dejado de lado por conveniencias imperiales. Igual que la Soberanía, Democracia y República, categorías que han quedado en retórica y no en práctica socio política.
¿Cuáles son los elementos positivos y negativos para los pueblos indígenas, de esos instrumentos coloniales?
Elementos Positivos:
Leyes de Burgos (1512): Reconocieron, en la letra, la humanidad y la dignidad de los indígenas. Se prohibió su esclavitud y estableció normas para su trato. Intentaron regular el trabajo forzado y la explotación.
Capitulaciones: Algunas incluyeron disposiciones para la protección de los indígenas, como la prohibición de maltratos y la obligación de proporcionarles alimentos y ropa.
Elementos Negativos:
Leyes de Burgos (1512): No se aplicaron de manera efectiva, lo que permitió la continuación de la explotación y la violencia. Se consolidó la corrupción de las autoridades coloniales en estos territorios, que no respetaron las disposiciones legales emanadas de los reyes.
No reconocieron la autonomía ni la autodeterminación de los pueblos indígenas. Las leyes se crearon en respuesta a las denuncias de abusos y maltratos hacia los indígenas, como las realizadas por el fraile dominico Antonio de Montesinos en 1511. El objetivo principal era proteger a los indígenas como tributarios y garantizar su conversión al cristianismo, pero también se buscaba asegurar la mano de obra para el Reino. Sus resultados fueron ambiguos y contradictorios.
«Aunque su Consejo recomendó al Rey Fernando ordenar que metieran a Montesinos en un barco de retorno a España, no lo hizo sino que, en cambio, con astucia y picardía, prefirió pedir a unos pocos teólogos y juristas que pensaban como él redactar y aprobar las Leyes de Burgos (27/12/1512) para justificar la supremacía del derecho divino sobre el natural y el derecho de la Corona española sobre las Indias, así como la validez del repartimiento de indios y la guerra de conquista española».[1]
[frasepzp1]
A pesar de las Leyes de Burgos, la explotación y la violencia hacia los indígenas persistieron, se estima que la población indígena disminuyó significativamente en las décadas siguientes. Las leyes sentaron un precedente para la creación de otras leyes y ordenanzas que intentaron proteger a los indígenas, pero la aplicación efectiva y la justicia para ellos siguió siendo un desafío. En resumen, fueron intentos de proteger a los indígenas, pero su aplicación y resultados fueron limitados por la falta de interés político, los intereses económicos, la corrupción, la visión paternalista y racista de la época.
Tratado de Tordesillas (1494): Dividió el Nuevo Mundo entre España y Portugal, ignorólos derechos de los pueblos indígenas sobre sus tierras. Además, legitimó la colonización y la explotación de los recursos naturales.
Capitulaciones: A menudo se utilizaron para justificar la conquista y la explotación de los pueblos indígenas. Los beneficios económicos y políticos se otorgaban a los conquistadores, no a los indígenas.
La colonización y la explotación debilitaron las estructuras sociales y culturales de los pueblos. La imposición de la religión y la cultura europeas llevaron a la pérdida de la identidad cultural indígena. En resumen, aunque algunos instrumentos legales intentaron, en la letra, proteger a los pueblos indígenas, la realidad fue que la colonización, el racismo y la explotación prevalecieron y los efectos negativos han perdurado.
Las leyes y su aplicación han estado históricamente en manos del poder hegemónico, encargado de perpetuar privilegios, sostener el orden establecido y expandir la visión occidental. Hoy, ese entramado entra en crisis ante el resurgimiento de un imperialismo violento y depredador que, como en la colonia, amenaza a los pueblos y a la naturaleza para sostener su modelo de vida y su falsa narrativa de progreso y modernidad. «Lex dura, sed lex»: discurso, no práctica.
____________________________________________________________________
[1] Horacio Cabezas Carcache. Esclavitud indígena en el Reino de Guatemala. Guatemala, 2022.
Más de este autor