Mazariegos, el calamar que asalta (otra vez) la Rectoría de la Usac
Mazariegos, el calamar que asalta (otra vez) la Rectoría de la Usac
- Walter Mazariegos habría consolidado un patrón para controlar la elección de rector en la Usac, anular electores opositores, bloquear planillas y convertir varias elecciones en procesos sin competencia.
- Al dejar fuera a electores de oposición, el oficialismo reduce el cuórum del Cuerpo Electoral Universitario y obtiene los votos necesarios para mantener el control de la Rectoría.
- Requisitos insólitos, plazos imposibles o errores mínimos en documentos han servido para impedir la inscripción de planillas opositoras en facultades y colegios profesionales.
- En varios procesos —Humanidades, Agronomía o colegios profesionales— solo participó una planilla vinculada al rector, tras excluir a los contrincantes mediante maniobras reglamentarias.
- El Consejo Superior Universitario, dominado por aliados de Mazariegos, termina acreditando los electores favorables y dejando fuera a los adversarios, consolidando el control político de la universidad.
Si la Usac es un pulpo, Walter Mazariegos es un calamar. Como el molusco, también liberó un chorro de tinta negra cuando se sintió acorralado por la oposición. El líquido que segregó le da tiempo para impulsarse, en solitario, para capturar de nuevo la Rectoría. Con ayuda de sus colaboradores casi triplicó la cifra de opositores anulados hace cuatro años y potenció tanto las trampas legalizadas que se convirtieron en patrones, en el sello de Mazariegos repetido en cada elección.
—Les van a dar una boleta y van a escribir el número que aparece en las pantallas—, dice una mujer a estudiantes de Humanidades formados uno tras otro, en dos filas.
Están frente a la entrada de uno de los salones del Hotel Tikal Futura, que tiene las puertas abiertas. Al fondo del lugar se observaba una pantalla electrónica que dice «planilla 1» en letras blancas sobre un fondo azul.
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La mujer mantiene a los estudiantes atentos y cuando les da instrucciones y sin dejarlos de ver, señala con ambas manos hacia atrás donde se ve el letrero luminoso. Les detalla cómo están distribuidas las mesas y antes de dejarlos entrar les pregunta, como maestra de primaria, ¿qué número aquí? y levanta el brazo izquierdo. Hace lo propio del otro lado.
—Ingresemos, pues, bienvenidos—, les dice.
El grupo entra ordenado a una votación en la que no hay competencia.
Es 18 de febrero y se lleva a cabo la elección del cuerpo electoral de estudiantes. La escena es capturada en un video en la red social X. En otras imágenes, una estudiante le pregunta a la mujer:
—¿Por qué solo hay una planilla?
—No sé—, responde después de intentar evadir la pregunta.
Estudiantes de Humanidades: elecciones en una facultad capturada
El caso de la Facultad de Humanidades es singular. Estudiantes, catedráticos y egresados conforman el bastión principal de Walter Mazariegos, quien fue decano de esa unidad durante 13 años. Los tres grupos están estrechamente vinculados, esto explica por qué y cómo logran el control de todas las elecciones que allí se organizan. Es una facultad donde se vota, pero no se elige.
Una fuente de la facultad indicó a este medio que la convocatoria a los estudiantes la compartieron las autoridades, por WhatsApp, tan solo una semana antes de la elección.
El grupo Dire no intentó postular planilla en esta facultad debido al control que mantienen en esta los colaboradores de Mazariegos. Pero sí hubo al menos una intención por inscribir candidatos no oficialistas.
En dos videos publicados en Tik Tok, Fernando Paz denunció que a él y a otros estudiantes se les vedó el derecho de participar para el cuerpo electoral de estudiantes. Señaló que el departamento de Control Académico de Humanidades solicitó entre los requisitos un «documento manuscrito» en el que constaran los cursos aprobados, como garantía de que los aspirantes eran alumnos activos.
Paz dijo en sus publicaciones que el día que intentaron registrarse, una persona de seguridad los fotografió y dos empleadas del área administrativa los increparon en el edificio S4. Pidió el documento que le exigían para inscribirse, pero le respondieron que el trámite tardaba ocho días, plazo que se cumplía después de la elección.
En la página electrónica de Humanidades se indica que las certificaciones de cursos aprobados las entrega Control Académico el mismo día que se solicitan y que esta tiene un costo de dos quetzales.
Hasta 2024, la jefa de Control Académico era Mayra Damaris Solares Salazar, presidenta del Colegio de Humanidades, también controlado por aliados de Mazariegos. Solares Salazar no fue localizada en el Colegio de Humanidades para entrevistarla al respecto.
Las estrategias del calamar
«Estamos ante una dictadura de güizaches», sentencia Aníbal García, uno de los abogados de la oposición organizada en la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), cuando se le pide que describa las elecciones de rector.
Parece un juicio de valor, pero es un juicio de hecho.
Las autoridades de la Usac —con Walter Mazariegos al frente, respaldado por un vasto andamiaje de colaboradores— usaron trampas administrativas y recursos disfrazados de legalidad para anular 19 procesos, es decir, 95 electores de oposición. Maniobras que también usaron para ganar, sin competencia, cinco elecciones, según comprobó Plaza Pública.
Mazariegos es el rector de la Usac y no tenía opción para reelegirse de manera democrática. Contaba con ocho cuerpos electorales (es decir, 40 electores que representaban el 23 % de los votos), pero sumó otro a última hora: le acreditaron más de los que ganó.
La elección de rector en la universidad pública es compleja y se desarrolla en varias etapas. Esa complejidad la comprendió Mazariegos pues para la reelección se necesitan al menos dos tercios de los votos del Cuerpo Electoral Universitario (CEU).
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El método de Mazariegos, un bucle
El método de Mazariegos para obtener los números no se basó en ganar las elecciones requeridas, en cambio, llenó de tinta las victorias de los opositores hasta nublarlas y anularlas. En cambio, todos los electores vinculados al rector de facto fueron acreditados por el Consejo Superior Universitario (CSU).
«Son maniobras descaradas», sostiene García, como usar recursos de revocatoria, una acción que no está contemplada en la legislación universitaria, para suspender elecciones donde el grupo de Mazariegos no pudo ganar en las urnas.
Esta es una parte clave para que el proceso viciado en la Usac funcione a favor de Mazariegos. El CSU, que él controla y con la mayoría de cargos vencidos, decide quién participa y quién queda al margen. Es jugador y al mismo tiempo, el árbitro.
El grupo Dignidad y Rescate (Dire) era el más amplio de oposición, pero no todos los 21 cuerpos electorales (105 electores) ganados por planillas independientes eran de este movimiento. Solo cinco de los cuerpos ganados por conjuntos independientes de Mazariegos fueron acreditados por el CSU.
Al dejar fuera de competencia a los electores de oposición, el cuórum del CEU baja de 171 a 76 y con ello, coincidentemente, el oficialismo en la Usac tiene los números.
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Otra estrategia abierta es la posibilidad de sumar votos. Con los nueve cuerpos electorales acreditados a su favor, Mazariegos puede conseguir los votos de Erwin Calgua —quien asegura estar dispuesto a escuchar propuestas— o de algún grupo independiente, y con el voto del rector sumaría 51, los dos tercios que exige el reglamento interno para repetir en la Rectoría.
El grupo Dire denunció «un nuevo fraude en marcha» y pidió a la Corte de Constitucionalidad (CC) que aplace las votaciones definitivas —programadas para el 8 de abril— para que participen todas las personas electas en la primera parte de la contienda.
Por último, la estrategia más confrontativa es el cierre de la Usac por al menos cuatro meses y por la toma del campus central a manos de personajes ajenos a la resistencia universitaria, con los rostros cubiertos y armados con palos y piedras.
Todo pasó frente a la mirada del presidente Bernardo Arévalo, a quien los universitarios exigen usar su poder para que se respete la democracia en la universidad pública.
Profesores de Agronomía: dos letras para ccancelar una planilla
La inscripción de la planilla de oposición, Dignidad Agronómica, la rechazó el decano en funciones, Marvin Roberto Salguero Barahona, aliado de Walter Mazariegos en el CSU. Salguero Barahona es uno de los 28 consejeros con cargos vencidos en el gobierno de la Usac.
El grupo opositor de profesores de Agronomía no fue inscrito por detalles en los nombres de dos candidatos: de acuerdo con el acta 5-2026 de la facultad, hubo «incongruencia» en el nombre de la candidata Myrna Ethel Herrera Sosa porque en la solicitud de inscripción al primer apellido le hacía falta una «r».
Mientras que, la «contradicción» tildada en el caso de Virgilio César Godínez Godínez fue que el nombre en su DPI no coincide con el de la constancia de colegiado activo, en la que una «Y» une sus dos apellidos.
Herrera y Godínez señalaron, en un amparo, que la junta directiva de la Facultad de Agronomía les vulneró el derecho de elegir y ser electos y que el Reglamento de Elecciones de la Usac no faculta para denegar la inscripción por los motivos que lo hizo la directiva, conformada únicamente por dos personas: el decano en funciones y la vocal II, Gricelda Lily Gutiérrez Álvarez.
El órgano está desintegrado, aunque desde diciembre de 2025 una sala de apelaciones ordenó elegir toda la directiva, incluido el decano titular.
Documentos internos de la facultad dan cuenta que Gutiérrez Álvarez razonó su voto, en el que indicó: «La omisión de una letra es un error subsanable, no cambio de identidad. El error material no invalida el acto si no altera su esencia», pero Salguero Barahona usó un voto doble para rechazar la inscripción de los opositores; no obstante, ese recurso solo puede usarse en caso de empate en las votaciones, de acuerdo con el Reglamento Interno de la junta directiva de Agronomía.
La planilla que ganó sin competencia está conformada por:
Waldemar Nufio Reyes
Eddi Alejandro Vanegas Chacón
Tomás Antonio Padilla Cámbara
Eugenio Oliverio Orozco y Orozco
José Humberto Calderón Díaz
Nufio Reyes es exdecano de Agronomía, señalado de apoyar la llegada anómala de Mazariegos a la Rectoría.
Padilla Cámbara figura como proveedor del Estado y propietario de las empresas individuales Agro-Majoxi y Agromajoxi Servicios con las que ha obtenido contrataciones en el IGSS y la Municipalidad de San Andrés Villa Seca, Retalhuleu, sobre estudios de prefactibilidad y de caracterización de residuos y desechos sólidos.
El decano en funciones no atendió las llamadas ni mensajes de Plaza Pública para que respondiera por qué rechazó la inscripción del grupo opositor pese al voto razonado de Gutiérrez Álvarez y sobre la forma cómo utilizó el voto doble.
Colegio de Ingenieros: bloquear opositores es la regla
El bloqueo a la planilla opositora en el Colegio de Ingenieros de Guatemala (CIG), Revolución por Ingeniería, no fue un hecho aislado.
Fuentes de esta organización relataron que desde hace más de una década las decisiones son controladas por ingenieros vinculados a contratos de infraestructura en el Estado, como el expresidente del colegio Byron Pivaral Alvarizaes, viceministro de Comunicaciones en el gobierno de Álvaro Colom.
Este año hubo elecciones para junta directiva y tribunal de honor del CIG, además del representante de ese colegio ante el CSU, votaciones en las que los candidatos fueron únicos tras el bloqueo de contrincantes con trampas legalizadas.
La planilla opositora para integrar el cuerpo electoral para rector de la Usac presentó su papelería ante el Tribunal Electoral (TE) del CIG desde el 20 de febrero, pero no tuvo respuesta a tiempo.
Aunque el 25 de febrero finalizó la inscripción de candidaturas y un día después venció el plazo para acreditar fiscales de mesa, el TE rechazó la inscripción a última hora por medio de un correo electrónico, a las 17:00 horas del viernes 27 de febrero. No dejó espacio para impugnar porque la votación se realizó el 2 de marzo.
Revolución por Ingeniería señaló, en un amparo planteado en la CC, que las acciones del Tribunal Electoral constituyen un «fraude de ley» por el tiempo que no hubo entre la notificación y la elección, y porque los reglamentos internos del colegio no establecen que el acta de constitución del comité para inscribir a los candidatos a electores debe ser elaborada por un notario, motivo esgrimido para dejar fuera de la contienda a la planilla opositora.
De esta forma, en la elección solo compitió la planilla vinculada a Walter Mazariegos, integrada por:
Estuardo Escribá Morales
Wendy López Dubón
Byron Arturo Alburez Pereira
Mario Alberto Miranda
Luis Pedro Ortiz De León
Escribá Morales es hermano del exdiputado por el partido Líder, Óscar Armando Escribá Morales, quien obtuvo contratos por 194.3 millones de quetzales para dos empresas vinculadas a él mientras era funcionario del Ministerio de Comunicaciones, según una investigación de la Cicig y el Ministerio Público (MP).
López Dubón es directora general de Extensión Universitaria en la Usac. Mientras que Ortiz De León es director general de Administración en la Usac y en 2015 fue candidato a diputado con el partido UNE de Sandra Torres. Ambos integran la extensa red de colaboradores de Mazariegos, confirmaron estudiantes y fuentes de la universidad.
Pese a que el reglamento interno del Colegio de Ingenieros señala que una elección no se encuentra firme hasta que se hayan resuelto todas las acciones pendientes, el TE del CIG remitió el expediente al Consejo Superior y este, con mayoría a favor de Walter Mazariegos, acreditó a los únicos electores que compitieron.
Pivaral dijo que quien debe responder por este proceso es el TE y que, en todo caso, si a un órgano no le notifican de alguna acción legal pendiente, no puede frenar ningún trámite. Aunque el Colegio de Ingenieros ofreció una entrevista, hasta el cierre de este reportaje no fue posible una comunicación con el Tribunal Electoral.
Colegio de Ingenieros Químicos: el poder de un documento desactualizado
La planilla opositora, Dignidad y Rescate, fue bloqueada de las elecciones del cuerpo electoral para elegir rector porque la constancia de colegiado activo de uno de sus cinco candidatos estaba desactualizada. El documento lo emitió la propia institución que después le impidió participar.
Cinco días antes de las votaciones, al grupo opositor se le notificó la negativa de inscripción. Esta planilla presentó un recurso de aclaración y adjuntó la constancia de pago al día ante el TE del Colegio de Ingenieros Químicos, pero la acción fue rechazada un día antes de las votaciones.
«La respuesta fue que no aceptaban nuestra ampliación y que, por lo tanto, no estábamos inscritos. Tenían hasta el tercer día para responder y lo hicieron hasta el cuarto», explicó un integrante del conjunto excluido.
Las elecciones se realizaron el 4 de marzo. Ante la negativa de inscribir a los opositores, el voto nulo se impuso y obtuvo 122 sufragios, contra los 100 de la planilla vinculada a Walter Mazariegos. Sin embargo, por el vacío en el reglamento del Colegio de Ingenieros Químicos, no hubo un pronunciamiento oficial sobre el resultado de la contienda.
El grupo Dignidad y Rescate se enteró de los resultados por una publicación de Carlos Aroche Sandoval, el representante de los colegios de Ingenieros e Ingenieros Químicos ante el CSU, aliado de Mazariegos.
«El Tribunal nunca compartió los resultados, nunca dijo “la planilla 1 es ganadora”. Al siguiente día, 5 de marzo, notamos que simpatizantes de la planilla 1 publicaron en sus estados “gracias por su apoyo, ganó la planilla 1”, pero el Tribunal Electoral jamás hizo de conocimiento oficial cuáles habían sido los resultados del conteo y nunca oficializó que la planilla 1 ganó», señaló uno de los integrantes del grupo de oposición.
El presidente del TE del Colegio de Ingenieros Químicos, Marcos Alberto López Reyna, justificó a Plaza Pública que el reglamento interno del colegio no contempla un proceso de impugnación y tampoco da un valor a los votos nulos; por lo tanto, solo la planilla 1 fue formalmente inscrita y ganó la contienda. Agregó que el expediente fue trasladado al CSU, este acreditó el cuerpo electoral.
La planilla electa está integrada así:
Carlos Rodrigo Hernández Pérez
Ingrid Yesenia Orozco Orozco de Medrano
Astrid Susana del Rosario Paredes González
José Ernesto Vásquez Monterrosa
Gustavo Adolfo López Vásquez
Los opositores señalan a López Reyna de mantener un «claro vínculo» con Mazariegos porque recibió de este una medalla de excelencia como docente interino del Centro Universitario de Retalhuleu (Cunreu). El presidente del Tribunal Electoral sostiene que el reconocimiento fue por su trabajo y no por su cercanía con el rector, aunque no cuestiona su gestión.
Colegio de Arquitectos: desobedecer a una jueza y robarse la elección
La elección del cuerpo electoral en el Colegio de Arquitectos fue el más intrincado de principio a fin. El 17 de febrero, el TE del colegio rechazó la inscripción del grupo opositor, Dignidad y Transparencia, al argumentar que ninguno de los cinco integrantes de la planilla cumplió con los requisitos, lo que se consideró «insubsanable».
Dignidad y Transparencia indicó que los motivos señalados por el TE para rechazar su inscripción fueron que las declaraciones juradas elaboradas por el abogado que los asistió no tenían número telefónico ni de colegiado activo.
Además, que las constancias de colegiados de los 50 profesionales que respaldaron la planilla de oposición no establecían para qué fueron emitidas. Pero los reglamentos no detallan ese requisito específico, únicamente que deben ser profesionales activos quienes apoyen las candidaturas.
Dos integrantes del Tribunal Electoral que rechazó esta inscripción, Evelyn Grisel Castañeda y Lesly Jennifer Vega Díaz, son empleadas de la Usac.
El 27 de febrero, el Juzgado Segundo Civil ordenó la inscripción de Dignidad y Transparencia en la contienda. Pero la acción no se respetó el día de la votación, 2 de marzo, porque únicamente compitió el grupo Criterio, vinculado a Walter Mazariegos. A la oposición la inscribieron cuando faltaban 20 minutos para el cierre de las urnas, de acuerdo con una publicación del diario La Hora.
En esa jornada, el voto nulo alcanzó la mayoría. Aunque las autoridades electorales del colegio dieron validez a los nulos, señalaron que lo que ocurrió no se contempla en los reglamentos internos, que no era posible convocar a una segunda vuelta y que el expediente se remitiría al CSU para su resolución.
Tras una serie de órdenes del Juzgado Segundo Civil, el Tribunal Electoral tenía hasta el 20 de marzo para realizar la elección con las dos planillas inscritas, pero de nuevo incumplió. Plaza Pública obtuvo información de que el TE buscaba convocar a la primera ronda de votaciones el 31 de marzo, durante el descanso de Semana Santa, y la segunda para el 15 de abril, después de la elección del rector.
La junta directiva del Colegio de Arquitectos señaló al TE de tergiversar las resoluciones del Juzgado Segundo. Agregó que las órdenes fueron claras: realizar la elección del cuerpo electoral, lo cual corresponde al tribunal.
Evelyn Grisel Castañeda, presidenta del Tribunal Electoral, no atendió las llamadas ni mensajes de Plaza Pública para que explicara el porqué del incumplimiento a las órdenes judiciales.
Como respuesta a una impugnación planteada por Dignidad y Transparencia, la Asamblea de Presidentes de los Colegios Profesionales dejó sin efecto los resultados del 2 de marzo y ordenó al TE elegir a los cinco profesionales que integrarán el CEU que elegirá al rector de la Usac.
Pese a la resolución de la Asamblea de Profesionales y que Abner Asael Monroy Méndez, uno de los integrantes de la planilla 1 renunció, el CSU declaró ganadora a la planilla Criterio, con lo cual Mazariegos arrebató para sí mismo otro cuerpo electoral y llegó a nueve.
Los demás miembros de este cuerpo son:
José Manuel Martínez López
Zaidy Magdalena Guadalupe De León De León
Marcela María Anzueto Nelson
Ezequiel Eduardo Morales León
Profesores de Ingeniería: ausentarse para anular una elección
El proceso de elección de cuerpo electoral de profesores de la Facultad de Ingeniería fue cuestionado desde el inicio. El grupo opositor, Dignidad y Rescate, denunció retraso en la inscripción, aunque finalmente logró completar ese proceso.
En la primera vuelta de las votaciones, el 18 de febrero, Dignidad y Rescate (planilla 3) logró 93 votos, contra 54 de la planilla 2 y 46 de la planilla 1. Pero ningún conjunto obtuvo la mayoría absoluta, por lo que el 20 de febrero se debía realizar una segunda vuelta entre las dos candidaturas más votadas.
El grupo Dire estaba a cuatro votos de alcanzar la victoria. Sin embargo, el balotaje no ocurrió porque los integrantes de la junta directiva de la facultad José Francisco Gómez Rivera, Juan Carlos Molina Jiménez, Kevin Vladimir Cruz Llorente y Fernando José Paz González no se presentaron al Hotel Intercontinental donde se programó la jornada, consignó Prensa Comunitaria.
Las autoridades de esta facultad están vinculadas con la actual administración de la Usac. Por ejemplo, el secretario de la directiva Hugo Humberto Rivera Pérez es también el representante de catedráticos de Ingeniería en el CSU e integra el conjunto que vota en línea con Mazariegos. Rivera llegó a ese cargo tras una votación sin competencia porque no se permitió participar a un candidato opositor.
Aunque el 30 de marzo el Juzgado Sexto Civil ordenó al CSU señalar nuevas fechas para la segunda y posible tercera vuelta de esta elección, y pidió a la Facultad de Ingeniería que informara por qué no se concluyó la votación.
Al pedirle a Gómez Rivera, decano de Ingeniería en funciones, que explicara por qué no se desarrolló esta elección, respondió: «Solo le puedo decir que fue porque no se reunió el cuórum».
También dijo que su ausencia se debió a «una cuestión personal» y que previo a la jornada de votación presentó su excusa para que lo cubriera el vocal II. Gomez Rivera justificó que no se ha podido reanudar la elección porque solo el CSU puede asignar una nueva fecha.
El 6 de abril, el CSU decidió que la elección no se podía reprogramar porque «puede traducirse en perjuicio para los derechos ya consolidados de los integrantes del resto de cuerpos electorales», se lee en el dictamen 17-2026.
Ante la situación que atraviesa la Usac y los patrones de la elección fraudulenta que se repiten, un catedrático de Ingeniería quien pidió no ser identificado dijo a Plaza Pública: «Así como Giammattei permitió que esto pasara y apoyó a Mazariegos en 2022, sería bueno que el actual gobierno hiciera valer el imperio de la ley y la democracia en nuestra universidad. Ese poder ellos lo tienen, sería bueno ver al gobierno ser más asertivo para garantizar la participación de todos los electores».
Estudiantes y Profesores de Odontología: una ausencia anuló dos grupos
Las elecciones de los cuerpos electorales de estudiantes y profesores de la Facultad de Odontología, previstas para el 23 de febrero, fueron anuladas porque ni siquiera se iniciaron y, hasta el cierre de esta publicación, no se convocaron nuevas. Las elecciones estaban cantadas porque se postularon planillas únicas, de oposición.
Pero un solo factor las impidió.
La ausencia del vocal III de la junta directiva de la facultad, Edgar Adolfo Guzmán Lemus, evitó la integración de dicho órgano. Las agrupaciones independientes anunciaron acciones legales y exigieron al CSU reprogramar las votaciones, pero no hubo resultado. Una vez más imperó el silencio administrativo.
En un comunicado, la Usac indicó que las elecciones en Odontología quedaron en suspenso por la ausencia de un representante de los egresados (Guzmán Lemus) y de dos representantes estudiantiles.
En este proceso —como en la integración del Consejo Superior— la inacción del gobierno de la Usac es determinante. El retardo en la juramentación de representantes electos, contrarios a Mazariegos, favorece los intereses del rector y de su círculo de poder.
Sin embargo, la Usac omitió información clave. Las representantes estudiantiles ante la junta directiva de Odontología, electas en octubre de 2025, Gillianne Miza y Brenda Hernández, denunciaron que ni ellas ni Rogelio Castillo, reemplazo de Guzmán Lemus, han sido acreditados por el CSU, lo cual contribuye a la desintegración de la directiva.
Si no se gana, se arrebata
El 25 de marzo, el Consejo Superior bloqueó tres cuerpos ganados por estudiantes opositores a Walter Mazariegos. Corresponden a elecciones en las facultades de Ingeniería, Agronomía y Ciencias Económicas, donde las votaciones fueron claras a favor de los opositores, pero otros estudiantes plantearon recursos de revocatoria admitidos por el CSU y que, aunque no han sido resueltos en definitiva, en la práctica mantienen fuera de la contienda a los electores objetados.
En el caso de la elección de Ingeniería, Juan Pablo Zapeta Russo denunció un «acarreo masivo» de estudiantes desde el campus hasta el Hotel Intercontinental donde se realizaron las votaciones. Señaló que eso interfirió en la «libertad de elección de los votantes».
Sobre el proceso de Agronomía, Diego Priego Gudiño denunció que la junta directiva de la facultad le impidió votar a estudiantes que tenían derecho. Sin embargo, en los documentos discutidos en el CSU no se observan pruebas ni se indicó a cuántas personas se les restringió el voto.
Mientras que el recurso contra la elección en Ciencias Económicas lo plantearon María Elizabeth Álvarez Ramírez, Jorge Luis García González, Juan Fernando García Ispaché y Ronal Adalverto Mejía Alí, quienes se identificaron como estudiantes del plan fin de semana y denunciaron exclusión de esa jornada en las votaciones.
El 6 de abril, el CSU fue más lejos. Anuló otros 13 cuerpos electorales ganados por la oposición: las elecciones de profesores de Medicina, Veterinaria, Arquitectura y Ciencias Económicas, además de las de estudiantes de Medicina y Veterinaria quedaron fuera porque se realizaron sin que las juntas directivas estuvieran integradas con el cuórum requerido, de acuerdo con los documentos del Consejo Superior que este medio tuvo a la vista.
La elección del Colegio de Veterinarios se anuló porque, según el departamento de Registro y Estadística, en la elección votaron dos personas que no estaban graduadas de la Usac.
En la misma sesión, se anularon las dos elecciones de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia, así como las de los colegios de Ingenieros Agrónomos, Abogados, Psicólogos y Médicos.
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Los precandidatos a rector
Desde febrero, Walter Mazariegos colocó en sus redes sociales una imagen con su fotografía en la que se lee «rector 2026-2030» y desde entonces tiene una campaña permanente. El escenario es adverso para sus opositores, pese a haber ganado en las urnas la mayoría de electores.
No obstante, el grupo Dire eligió como precandidato a Rodolfo Chang Shum. El exdecano de Veterinaria es uno de los integrantes de la universidad pública que fueron criminalizados en el caso penal Botín Político, usado en 2023 por el MP de Consuelo Porras para intentar retirarle la inmunidad al binomio electo del partido Semilla, Bernardo Arévalo y Karin Herrera.
Otro personaje conocido en estos procesos, aunque con un reducido apoyo, es el médico Erwin Calgua Guerra, investigador en la Facultad de Medicina de la Usac. A Calgua, los integrantes de la organización Dire y otras fuentes internas de la universidad lo describen como un personaje «gris» y propenso a aliarse con Mazariegos por tres razones: consideran que tiene vínculos con el rector y un discurso de «equilibrio» frente a una administración señalada de criminalizar y de llegar de manera fraudulenta al poder.
La razón principal para que la oposición mantenga reservas sobre Calgua es que no le alcanzan los votos para ser electo, a menos que haga alianza con Mazariegos, porque solo logró un cuerpo electoral (cinco electores) en el Colegio de Enfermería.
Calgua es la cara visible del grupo político Nueva Usac, pero no es el único miembro. Pamela Samayoa, integrante de ese cuerpo electoral en 2022, dijo a Plaza Pública que uno de los jefes de campaña de este movimiento es Carlos Alberto Romero Parada, apodado «el Caballo», actualmente empleado en la Biblioteca Central.
La asociación de estudiantes de Ciencias Económicas señaló a Romero Parada, en febrero de 2010, de supuestamente liderar a 20 personas armadas con objetos punzocortantes quienes provocaron «heridas graves» a tres estudiantes de esa facultad, según consta en el acta 4-2010 del CSU.
El 18 de febrero pasado, estudiantes de Ingeniería y Agronomía denunciaron que Romero Parada fue una de las personas que los intentó intimidar cuando coordinaban el traslado de alumnos hacia los centros de votación para elegir cuerpos electorales.
Calgua respondió en una entrevista con Plaza Pública que, aunque solo cuenta con cinco electores —insuficientes para ser electo—, está abierto a «conversar» con las planillas vinculadas a Dire o a Mazariegos.
«Yo puedo escuchar a personas que pueden venir como independientes, que han manifestado su interés por el señor rector, o por Dire, porque son de los dos… Estoy abierto a hablar y conversar, escuchar en este caso porque yo no los estoy buscando», indicó el representante de Nueva Usac.
Sobre su falta de cuestionamientos hacia la gestión de Mazariegos respondió que él y su agrupación se dedican a evaluar escenarios: «No es que tenga un temor a represalias, sino que para poder usted lograr participar, en mi caso, lo que hago es análisis y como ha sido un pequeño grupo (Nueva Usac) que con recursos propios tratamos de movernos y cuidamos a nuestros equipos basado en “mirá, si hacés esto, estas son las consecuencias ¿hay qué asumirlas? ¿Estás listo para asumirlas? Porque estos son los riesgos que hay”».
Al responder acerca de «el Caballo», admitió que este es uno de los colaboradores de Nueva Usac, aunque justificó que es poco frecuente por su trabajo dentro de la universidad.
Agregó que, en 2021, Romero Parada y otras tres personas lo invitaron al grupo político para que fuera su candidato en las elecciones de un año más tarde. Desde entonces, dice, mantienen una amistad, pero asegura que desconocía de las acusaciones contra él.
También han manifestado su intención de ser tomados en cuenta como candidatos a rector Marco Vinicio Mejía Dávila, exdirector del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos (Ipnusac) y el actual catedrático de Derecho, Maynor Berganza. Pero ninguno de estos dos personajes ganó cuerpos electorales para ser respaldados durante la elección definitiva.
En el cuestionado proceso de 2022, Walter Mazariegos y sus colaboradores anularon siete cuerpos electorales (35 personas) de la oposición, obtuvieron amparos que aceleraron la llegada de Mazariegos y usaron un establecimiento privado para que la votación no tuviera obstáculos.
Mazariegos y sus colaboradores pasaron de anular 35 opositores hace cuatro años, a dejar fuera a 95 esta vez y las trampas legalizadas se convirtieron en patrones.
A estas acciones se suman los procesos donde las maniobras moldearon, una vez más, el método preferido de los últimos años para hacerse con el poder en la Usac: elecciones sin competencia. Como el calamar, Mazariegos se rodeó de una extensa red de personajes con un mismo objetivo y empleó sus brazos y tentáculos para controlar los cuerpos electorales y aferrarse a la Usac.





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