Para mejor comprender su trascendencia comparto previamente qué son y qué significan las preferencias apostólicas universales de la Compañía de Jesús. A continuación, consigno los primeros tres párrafos de la carta en la que el R.P. Arturo Sosa, S.J., Superior General de la Compañía de Jesús, promulgó en junio de 2019 las cuatro preferencias apostólicas de la Compañía de Jesús para el decenio 2019-2029.
De la carta del padre Sosa a toda la Compañía de Jesús (primeros tres párrafos):
«Queridos amigos en el Señor: Las Preferencias Apostólicas Universales, que promulgo con esta carta, son el fruto de una elección. Se ha escogido entre varias posibilidades, todas ellas buenas; se ha querido encontrar la mejor manera de colaborar en la misión del Señor, la que más conviene al servicio de la Iglesia en este momento, la que mejor podemos realizar con lo que somos y tenemos, buscando hacer aquello que sea de mayor servicio divino y bien universal.
»Al final de los dieciséis meses que duró el proceso en los diversos niveles de la Compañía, presenté al Santo Padre cuatro preferencias apostólicas universales: A. Mostrar el camino hacia Dios mediante los Ejercicios Espirituales y el discernimiento. B. Caminar junto a los pobres, los descartados del mundo, los vulnerados en su dignidad en una misión de reconciliación y justicia. C. Acompañar a los jóvenes en la creación de un futuro esperanzador. D. Colaborar en el cuidado de la Casa Común.
»En su carta de confirmación del 6 de febrero de 2019, el Papa Francisco considera que “el proceso que hizo la Compañía para llegar a las preferencias apostólicas universales fue (…) un real discernimiento”. Señala que las preferencias propuestas “están en sintonía con las actuales prioridades de la Iglesia expresadas a través del magisterio ordinario del Papa, de los Sínodos y de las Conferencias Episcopales, sobre todo a partir de Evangelii gaudium[1],[2]."
Y del penúltimo párrafo de dicha carta resalto: «Las preferencias pretenden desencadenar un proceso de reanimación vital y creatividad apostólica que nos haga mejores servidores de la reconciliación y la justicia. Un proceso que iremos diseñando y examinando según las personas, tiempos y lugares a la luz de las orientaciones de la Iglesia y la guía del Espíritu»[3].
[frasepzp1]
No tengo la menor duda de que la reanimación vital y creatividad apostólica para ser mejores servidores de la reconciliación y la justicia se ha venido cumpliendo a cabalidad en el orbe jesuita. En nuestra universidad están encarnadas y han funcionado a manera de norte y guía. Durante los últimos cuatro años cada preferencia ha sido argumentada en las lecciones inaugurales (en orden a nuestras realidades) y nos ha servido para iluminar las actividades del año correspondiente. Como ejemplo, la del año 2025 fue: Caminar junto a los pobres, los descartados del mundo, los vulnerados en su dignidad en una misión de reconciliación y justicia. Segunda preferencia apostólica universal de la Compañía de Jesús, 2019-2029. Y se caracterizó por su visión esclarecedora con relación al compromiso de las universidades confiadas a la Compañía de Jesús en orden a la reconciliación y la justicia en contextos como el de Guatemala. Fue dictada por el antropólogo y jesuita guatemalteco Marco Tulio Gómez Ramírez.
Este año correspondió el turno a la doctora Cristina Alonso Alija quien, entre su extenso recorrido académico lidera (como directora): « […] el Centro de Investigación de Referencia (CIR) en Medioambiente y Ecología de las Universidades Jesuitas en España (UNIJES) con un conglomerado de más de 55 mil estudiantes. Es un centro encabezado por el Instituto Químico de Sarriá (IQS) para impulsar el impacto medioambiental y social a través de la investigación, la educación y la sensibilización, para contribuir al cuidado de la casa común. Es además la responsable de sostenibilidad en IQS»[4].
Reseñar su currículum vitae nos tomaría más de tres cuartillas.
Inició citando una opinión histórica de la Corte Internacional de Justicia del 23 de julio de 2025 que alecciona acerca de las responsabilidades legales vinculantes que tienen los Estados en la lucha contra el cambio climático sin perjuicio de ser parte o no del Acuerdo de París de las Naciones Unidas, o de si entran o de si salen. Reseñó cómo, un grupo de estudiantes de derecho de Vuanatu, en un lejano país del Pacífico, se constituyeron en los artífices de semejante hito. Fueron liderados por la estudiante Cynthia Houniuhi quien había comprendido que, de seguir el mundo como va, su país desaparecería engullido por el océano Pacífico. Y trasladándose luego al compromiso de la misión de las universidades –particularmente de aquellas confiadas a la Compañía de Jesús– citó la encíclica Laudato Si’ del papa Francisco (junio 2015) y la situó a partir de ese momento como columna vertebral de su disertación. La invocó desde su mirada de doble lente (ciencia y corazón); su llamado al manejo de la ecología integral (medio ambiente, economía, sociedad, cultura y espiritualidad); su llamado a la acción en orden a que la tierra no es un recurso sino un hogar compartido; y su invitación a un cambio profundo con relación a quienes somos, qué mundo queremos y qué sacrificios estamos dispuestos a asumir para lograr ese cambio profundo.
Finalizó con un llamado a los profesores, a los administradores, a los investigadores y a quienes tenemos un cargo de liderazgo en la universidad para recordarnos, entre otros contextos, que: «Nuestras universidades deben ser un espacio para la esperanza. Un lugar donde los y las jóvenes aprendan que el futuro se construye cuando todos nos involucramos al servicio del bien común. Un sitio donde se combine la crítica rigurosa con el optimismo responsable de saber que podemos tener un impacto positivo en quienes nos rodean»[5].
Cuando le aplaudimos, los sonidos nos provocaron una especie de déjà vu que nos recordó un dicho breve que ya se volvió popular: «En un día claro se puede ver hasta siempre». Y se dio paso al anhelo de seguir luchando por un mundo mejor.
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[1] Exhortación Apostólicas del papa Francisco a los obispos, presbíteros, diáconos, personas consagradas y a los fieles laicos sobre el anuncio del evangelio en el mundo actual. Roma: 2013.
[2] Sosa, Arturo. Preferencias Apostólicas Universales de la Compañía de Jesús, 2019-2029. Roma: 2019.
[3] Ibid.
[4] Universidad Rafael Landívar. Lección Inaugural 2026. Colaborar en el cuidado de la casa común. Cuarta preferencia apostólica universal de la Compañía de Jesús, 2019-2029. P. 17.
[5] Ibid. P. 11.
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