El primero versó acerca de la visita de Miguel Ángel Asturias Amado, hijo mayor de nuestro Premio Nobel de Literatura, a las ciudades de Cobán y Salamá. Su arribo fue un preludio de la feria Libro al Viento y en el artículo abordé temas torales como los encuentros y desencuentros de Miguel Ángel Asturias (padre) con la jerarquía religiosa de su época que lo llevaron a impregnar sus obras, pero especialmente la novela El señor presidente, de elementos que corresponden a una fenomenología religiosa que aderezó su realismos mágico.
[frasepzp1]
El segundo correspondió a una interpretación historiográfica de su relación con las Verapaces. Traté de su exilio en estas regiones, entre los cuatro y los diez años; de las razones de la huida de su familia para refugiarse en casa de su abuelo materno; y de los enfrentamientos entre liberales y conservadores que había en ese momento en Guatemala, pero que nos sacudían en las Verapaces como un vendaval que aún no termina de amainar. Dicho sea de paso, lo escribí a petición de algunos lectores que leyeron el primero.
Hoy, 28 agosto de 2025, día en que escribo este artículo y primero de cuatro que durarán las actividades culturales, quiero cerrar ambos escritos con un balance devenido de esa hojeada historiográfica desde un enfoque social y religioso. Se trata de un adeudo para con unos jóvenes estudiantes que nos acompañaron en el primer día de la feria Libro al Viento a la que le dedicaré el próximo espacio en Plaza Pública.
Vamos a ello.
1. Miguel Ángel Asturias nació en el seno de una familia católica y que estaba en desacuerdo con el gobierno liberal de Manuel Estrada Cabrera.
2. Entre los cuatro y diez años, tuvo múltiples experiencias religiosas, costumbristas, de tradición y piedad popular propias de la provincia.
3. Se insertó, al llegar a Salamá, Baja Verapaz, en una sociedad tradicional, arraigada a sus costumbres y creencias, golpeada por el liberalismo, en condición casi de refugiado. Manuel Estrada Cabrera tenía una enconada persecución a su familia, pero principalmente a su señor padre.
4. Bajo la dirección del párroco de Salamá, fray Domingo Arroyo y los religiosos exclaustrados que con él estaban (todos antiliberales y antigubernamentales), se inició en el conocimiento de elementos básicos de teología y latín. El latinismo es una de las características de sus obras.
5. En Salamá se enfrentó con la realidad socioeconómica de las rancherías, donde niños de su edad trabajaban para subsistir.
6. A su regreso a la ciudad capital encontró a la sociedad citadina polarizada social y religiosamente. Corrupción y descomposición social era el denominador común que denunciaba entonces el obispo José Piñol y Batres que llegó de Granada, Nicaragua (con beneplácito del Vaticano), para hacerle frente al 12º. Arzobispo de Guatemala, Julián Riveiro y Jacinto, decidido comparsa de Manuel Estrada Cabrera (El señor presidente).
7. Continuó su formación religiosa bajo las enseñanzas del presbítero Pedro Jacinto Palacios. La filosofía fue diferente pero la teología similar a la aprendida con fray Domingo Arroyo y la orientación antiliberal fue la misma en ambos casos.
8. Ya adolescente entró en pleno conocimiento de la jerarquía eclesiástica mediante el contacto personal con dos obispos disímiles en pensamiento político, nivel académico, formación religiosa y otras características. El aquilatamiento de ambas corrientes se refleja en sus obras bajo condición de encomio o censura.
9. El lapso que vivió en Salamá, entre los cuatro y ocho años, corresponde a los periodos simbólico, intuitivo, de operaciones concretas y muy cercano al inicio del periodo de operaciones formales del desarrollo psicológico del niño. El desarrollo del lenguaje, la fijación de la simbología, la aparición del razonamiento prelógico como apariencias perceptivas no reversibles y luego el desarrollo del pensamiento lógico reversible, suceden en dichas edades.
Todos los contextos abordados constituyen una fuente clara, precisa y concisa de la fenomenología religiosa en su obra El señor presidente y otras como Torotumbo. Espero así haber satisfecho el deseo y la curiosidad acerca de la niñez de Miguel Ángel Asturias de las y los jóvenes lectores que nos han acompañado.
_______________________________________________________________________________________
[1] https://www.plazapublica.com.gt/opinion/miguel-angel-asturias-en-la-feri...
[2] https://www.plazapublica.com.gt/opinion/miguel-angel-asturias-y-su-relac...
Más de este autor